¿Os parece medianamente bien si nos ponemos a hacer periodismo con decencia?

NO, es que NO. NO soy de repente especialista en leyes rumanas, NO quiero buscar información sobre delincuentes españoles detenidos en Rumanía solamente porque la necesitan periodistas españoles para satisfacer a su público y cobrar por ello, NO tengo intención de presumir de mis contactos profesionales de mi país para hacer favores a televisiones españoles que quieren cubrir un tema sin tener que pagar a profesionales, NO me gusta sentirme engañada con la invitación en un programa televisivo en vez de recibir una verdadera propuesta de colaboración periodística. Y en general NO molan para nada los periodistas españoles a los que en años y años de trabajo una al lado de los otros nunca les interesaron mis conocimientos, contactos y capacidades para comentar asuntos de política externa de Rumanía, alguna película rumana, alguna novela contemporánea de mi país, ni tan siquiera la existencia de los rumanos de España. No, para ésto ya tenían profesionales a los que sí valía la pena pagar.

Sería una cuestión de dignidad; y respeto; y respeto a la dignidad. Porque lo que está ocurriendo está muy lejos de ello. Y justo en una profesión que se supone que tendría que estar en la vanguardia de la defensa de la igualdad de oportunidades y tratamiento de las personas. Podría seguir con grandes frases más aún: el periodista no nace, sino se hace; el periodista no solamente tiene principios éticos, sino que tiene que salir a su defensa; el periodismo es arte; el periodista es un creador; el periodismo debería de ser servicio público. O bien podría contaros qué es lo que ha pasado.

Prólogo. Un hombre de origen español está en búsqueda y captura como sospechoso por haber matado en Cuenca. La policía de Rumanía lo detiene en el oeste del país. La policia española agradece la colaboración. La justicia de España pide la extradición del sospechoso. A día de hoy, se espera la decisión. De ésto va. En el mismito momento en el que el sospechoso vuelve a España para que se le juzgue aquí, se apaga YA el interés mediático para Rumanía, la información de Rumanía, la justicia de Rumanía, las leyes de Rumanía, los periodistas de Rumanía.

Continue reading “¿Os parece medianamente bien si nos ponemos a hacer periodismo con decencia?”

Historias de mujeres en España

Cualquier proceso migratorio supone una perdida, incluso un duelo. Ninguna emigración es fácil, y pocas veces ésta supone mayoritariamente ocurrencias agradables. Ninguna salida de su casa, ninguna ruptura de sus raices y ningún dejar atrás se hace de buena voluntad o por lo bueno. No, siempre hay algo que fuerza, que nos fuerza a tomar la decisión del cambio, a emprender un nuevo camino, lleno de desconocidas, incertidumbres – de esperanzas también.

Cuando recibí la invitación de participar en una jornada de la mujer en una ciudad de Madrid con una ponencia sobre la mujer inmigrante en España, dos palabras, o incluso dos ideas se me quedaron: la organizadora me habló de homenaje y valor. Ella quería organizar este evento en torno al valor de la mujer inmigrante y en homenaje a esta misma, para su fuerza y su coraje, para sus capacidades y sus formas de adaptarse, evolucionar y crecer dentro de lo que es el proceso migratorio.

Continue reading “Historias de mujeres en España”