Argumentar hasta agotar el lenguaje

Argumentar hasta agotar el lenguaje no significa solamente debatir. El argumento liberal del debate pacífico como herramienta para llegar a decisiones y conclusiones sensatas, escuchando a todas las partes, valorando y sopesando todos los argumentos se ha sobre-utilizado tanto, que llega a ser, de hecho, infravalorado por la dejadez con la que se invoca y la facilidad con la que se olvida.

Acabo de descubrir y tener la inesperada sorpresa de una nueva versión de la Antígona del clásico Sófocles que recibió muchos elogios ya, cuyas representaciones acaban de prorrogarse después del éxito inicial, así que, lejos de emprender el camino de una reseña que cumplimente una vez más el trabajo de reescritura del texto, la puesta en contexto, el talento de los actores, las potentes y relevantes referencias políticas y sociales actuales, me quedo con una frase que encuentro perennemente actual, universal y completa: argumentar hasta agotar el lenguaje. En la obra, es el incentivo hacia el público durante el juicio a Antígona, juzgada por haber incumplido la ley al decidir dar una sepultura digna a su hermano considerado traidor, inmerso en una guerra fratricida y castigado después de la muerte a no ser merecedor ni siquiera de un entierro. El mito de Antígona, más allá incluso del personaje del clásico, ha perdurado como tal hasta ahora —más de 25 siglos, dicen— porque esta es la potencia de las historias primordiales, de las leyendas y sus simbolismos; también porque el cuento de las decisiones imposibles, las historias de la espalda contra la pared siguen teniendo su encanto y traen los ingredientes de la poción mágica de verse reflejado en ello, entender un dilema por las propias experiencias comunes de los humanos.

Continue reading “Argumentar hasta agotar el lenguaje”